SE RESQUEBRAJA EL
GOBIERNO IRAKÍ
“Duros combates en Basora y Bagdad
entre los rebeldes chiítas y las fuerzas regulares irakíes”
25 de Marzo del 2008.
El clérigo radical chiíta Irakuí
Moqtada Sadr, amenazó el martes con llamar a una rebelión nacional,
tras los combates entre sus milicianos del Ejército del Mahdi y las
fuerzas regulares en Bagdad y Basora, donde murieron al menos 30
personas.
En los combates en Basora, que
comenzaron al amanecer y amainaron por la tarde, resultaron heridas
otras 65 personas, según fuentes policiales y sanitarias. La segunda
ciudad del país, situada a 550 km al sur de Bagdad, y centro
neurálgico de la economía Irakuí, estaba paralizada por los
combates.
Mientras, en Bagdad, militantes del Ejército del Mahdi se
enfrentaban este martes por la tarde con tropas estadounidenses e
Irakuíes en el barrio de Sadr City, en el norte de Bagdad, y en
otros sectores chiitas de la capital Irakuí, según fuentes de la
seguridad Irakuíes que no facilitaron ningún balance de víctimas.
Sadr City, feudo del clérigo Moqtada Sadr, estaba rodeado por las
tropas estadounidenses e Irakuíes, mientras que los milicianos
armados estaban movilizados en la zona, según testigos.
Tanto en Basora como en al menos otras cuatro ciudades del centro y
el sur del país mayoritariamente chiítas, Kut, Samawa, Nasiriya y
Hilla, se ha impuesto el toque de queda.
El clérigo chiíta, que se opone violentamente a la ocupación
estadounidense, amenazó con movilizar a sus partidarios en una
campaña de protesta nacional.
Si las autoridades mantienen su ofensiva, “Moqtada Sadr llama a los
Irakuíes a ponerse en huelga en todas las provincias Irakuíes, como
primera etapa”, declaró Hazem Al Araji, uno de sus portavoces, desde
Nayaf, citando un texto del jefe religioso.
“Si el gobierno no nos escucha, llamamos a la desobediencia civil en
Bagdad y en las demás provincias”, añadió. Y si los esfuerzos son
vanos, amenazó con recurrir a “otros métodos”, sin precisarlos.
Sadr ordenó en agosto del año pasado un cese el fuego a sus
milicianos, acusados de haber desencadenado sangrientos
enfrentamientos en la ciudad sagrada de Kerbala.
Los combatientes del Ejército del Mahdi protagonizaron en 2004 dos
levantamientos contra las fuerzas estadounidenses que el año
anterior habían ocupado Irak.
Estados Unidos y el gobierno Irakuí dijeron que la mayoría de
seguidores de Al Sadr acataron la orden, pero que otros seguían
atacando a las tropas norteamericanas con morteros, cohetes y
bombas.
En su declaración del martes, Sadr acusa en cambio a las tropas
Irakuíes y a las fuerzas de “ocupación” de haber proseguido sus
ataques contra sus milicianos, pese al alto el fuego.
El primer ministro Irakuí, Nuri Al Maliki, supervisó personalmente
las operaciones en Basora, indicó una fuente militar británica. La
fuente precisó que las tropas británicas no participan en los
combates.
Los combates, con morteros y ametralladoras, empezaron hacia las
05:00 locales cuando las tropas regulares entraron en el barrio de
Al Tamiya, un bastión de los sadristas, comprobó un reportero de la
AFP. Los enfrentamientos se extendieron rápidamente a otras partes
de Basora.
La resistencia Irakuí asestó hoy un
duro golpe a la presunta estabilidad y seguridad proclamada por el
gobierno al atacar puntos neurálgicos y enfrentarse a las fuerzas de
ocupación y la policía.
Intensos combates en la sureña Basora y en Ciudad Sadr, ataques a la
fortificada Zona Verde y el secuestro de varios policías fueron los
hechos más connotados de esta jornada en la nación árabe.
Al menos 23 muertos y 60 heridos fue el saldo preliminar de los
enfrentamientos armados entre la policía y el Ejército del Mahdi en
Basora, informaron fuentes médicas.
La policía aseguró que los combates fueron violentos y se desataron
anoche luego que las fuerzas de seguridad lanzaran una operación
contra un barrio de Al Tamiyah, considerado un bastión del Ejército
del Mahdi, liderado por el clérigo Moqtada al Sader.
Según reportes de seguridad, la
resistencia tomó posiciones en las entradas a los cuatro barrios que
controlan esa importante urbe.
Los soldados y la policía levantaron barricadas en varios distritos
de la importante ciudad petrolera, la segunda más grande de este
país árabe y la cual se halla a unos 550 kilómetros al sur de esta
capital.
En tanto, en el capitalino barrio Sadr City, considerado un bastión
de la insurgencia, los milicianos se enfrentaron a las tropas
estadounidenses e Irakuíes, según reportes de seguridad y testigos.
Por el momento se desconoce el balance de heridos o muertos en los
enfrentamientos.
Explosiones y disparos de armas automáticas podían escucharse en el
sector al caer la tarde, mientras los helicópteros estadounidenses
sobrevolaban la zona de los enfrentamientos, dijeron algunos
residentes.
Mientras, en el barrio de New Diyala, en el este de Bagdad, seis
policías, entre ellos un oficial, fueron secuestrados por hombres
armados, según fuentes castrenses.
Los agentes fueron atacados por varios hombres armados que viajaban
en dos vehículos, dijeron testigos.
Las Fuerzas Armadas Irakuíes llevan
a cabo hoy la mayor operación de los últimos meses contra miembros
de los grupos armados del Mahdi, milicia chií leal al poderoso
clérigo Múqtada al Sáder, en la ciudad de Basora, al sureste de
Irak. En mitad de una jornada sin tregua, el propio clérigo ha
amenazado con movilizar a la comunidad chií para una “sublevación
civil” y con incendiar los pozos petrolíferos de la provincia, que
canaliza el 90% de las exportaciones, si no cesa la ofensiva militar
contra ellos. La solidaridad con este grupo se ha manifestado en
varios puntos del país, donde centenares de manifestantes han salido
a las calles para apoyar a la milicia chií, llegando incluso a
producirse disturbios con la policía en Bagdad.
La amenaza de los leales al radical Múqtada al Sáder llega después
de que soldados Irakuíes y milicianos protagonicen desde primera
hora de hoy fuertes enfrentamientos en Basora. El primer ministro
Irakuí, Nuri al Maliki, se encontraba de visita en la ciudad cuando
los combates han estallado. Desde entonces, fuentes militares
Irakuíes han informado que Maliki supervisa la operación de mayores
dimensiones contra cualquier grupo armado que se ha dado en Basora,
la segunda ciudad más grande de Irak y con más de un millón y medio
de chiíes. Las mismas fuentes han asegurado que sólo participan
efectivos Irakuíes, sin presencia británica o estadounidense, y el
objetivo del Ejército es “limpiar” la ciudad de elementos criminales
y fuera de la ley.
Pero el brote de esta lucha ya
venía marcado por declaraciones que han pasado a ser la antesala de
los combates. El primer ministro Irakuí dijo ayer que el Gobierno
había decidido “reimponer la seguridad, la estabilidad y la ley” en
Basora, mientras los milicianos comenzaron también ayer una campaña
de desobediencia civil para protestar contra Maliki, al que instaron
a responder a sus demandas por lo que consideran el maltrato a su
grupo.
Desde la pasada noche, las
autoridades Irakuíes han impuesto un toque de queda indefinido para
lanzar esta ofensiva. Los accesos están cortados y se prohíben los
desplazamientos de personas y coches. Cuatro barrios han sido
tomados por los milicianos chiíes, que han atacado a la División 14
del Ejército Irakuí, con base en Zubair, al norte de la ciudad.
Mientras se producen los enfrentamientos, varios testigos han
afirmado que los distritos del norte están cubiertos por una cortina
de humo y no deja de escucharse el sonido de distintas explosiones.
“En los combates se están utilizando morteros y ametralladoras
pesadas, y en ellos participan miles de soldados y milicianos”, ha
informado un testigo.
Sin una cifra oficial todavía, fuentes médicas han comunicado que al
menos 12 personas han muerto y varias han resultado heridas.
El grupo armado Mahdi es la milicia
leal al clérigo radical chií Múqtada al Sáder, que mantenía un alto
al fuego que había sido renovado el pasado mes. Las autoridades
estadounidenses recibieron esta decisión como una mano tendida para
fomentar la reconciliación entre las divididas comunidades de Irak.
Pero este acuerdo ha saltado hoy por los aires.
Los milicianos aseguran que actúan en defensa propia ante un plan de
seguridad gubernamental que pretende eliminarlos. “Ahora el Gobierno
ha empeorado la situación y ha hecho lo mismo que ya hizo en Kerbala
y Diwaniya: dedicar el plan de seguridad a eliminar a los
“sadristas” en Basora”, ha dicho el jeque Hariz Azari.
Los enfrentamientos no cesan y los
combatientes chiíes han amenazado con incendiar los pozos
petrolíferos si el Gobierno no detiene la operación emprendida
contra ellos. “Aunque estos pozos pertenecen al pueblo Irakuí, y
sería una elección difícil incendiarlos, estamos examinando esta
opción si el Gobierno continúa esta campaña sin justificación”,
amenaza Azari.
El 90% de las exportaciones de crudo del país árabe pasan por la
provincia de Basora.
Desde el repliegue de las tropas británicas de la ciudad a finales
del año pasado, las milicias rivales han ido tomando el control. El
Ejército de Mahdi, que nació como respuesta a una ofensiva
estadounidense contra sus seguidores, ha cobrado gran importancia en
el devenir diario de buena parte de la población chií de Basora.
El respaldo a este grupo es patente
en el país y la reacción no se ha hecho esperar. En Bagdad,
centenares de manifestantes han mostrado su apoyo a Múqtada al Sáder
y se han llegado a registrar revueltas con armas de fuego en algunos
distritos. La policía Irakuí ha tenido que abandonar algunos barrios
por la violencia de los alborotadores mientras espera la llegada de
refuerzos de las tropas estadounidenses. Testigos citados por la
agencia Reuters aseguran que algunos cohetes han caído en la
conocida Zona Verde, área fortificada y controlada por las fuerzas
estadounidenses en la capital Irakuí. Mientras, los miles de
seguidores de esta milicia se han hecho con el control de barrios
enteros en ciudades como Kut.
Hace apenas unos días atrás el
General norteamericano David Petraeus analizaba en su cuartel
general, en el antiguo palacio de Sadam Husein en Bagdad, la
situación en Irak cinco años después de la invasión y hacía hincapié
en el papel de Irán en la violencia que sufre el país.
Los hechos recientes sin embargo lo
desmienten totalmente, de igual manera vale la pena escuchar la
última entrevista que le realizara el periodista.
El General en su tiempo libre, lee
biografías de hombres que, como él, han tenido que afrontar
durísimos retos militares. Un día sí y otro no sale a correr con sus
soldados, y cada semana dedica 10 minutos al barbero. Se ha
propuesto asistir, siempre que puede, a las ceremonias en recuerdo
de los militares estadounidenses caídos en Irak. Ingenioso,
sonriente, cordial, el general David Petraeus parece un militar
fuera de lo acostumbrado: durante una hora de entrevista, en su
despacho del que era el palacio presidencial de Sadam Husein en
Bagdad, no deja entrever ni una sola vez la dureza que tiene que
poseer para haber llegado a convertirse en el jefe de las fuerzas de
EEUU en Irak.
Pregunta. El domingo por la noche,
el recuento de los muertos estadounidenses desde el inicio de la
guerra llegó a la cota de los 4.000. Y, ese mismo día de Pascua,
Irak vivió una jornada sangrienta, con lanzamientos de cohetes sobre
la Zona Verde de Bagdad.
¿Está retrocediendo Irak?
Respuesta. Cuatro mil muertos
significan que Irak es una realidad muy dura y difícil. En cuanto a
los ataques contra la Zona Verde, los llevaron a cabo los llamados
grupos especiales, adiestrados y armados por Irán. Los cohetes que
lanzaron eran iraníes. Y eso es decepcionante: el presidente
Ahmadineyad y otros dirigentes iraníes prometieron a sus homólogos
Irakuíes que iban a dejar de echar leña al fuego de una realidad que
ya de por sí es bastante explosiva. No es ésa la ayuda que los
Irakuíes quieren que les preste su vecino; lo que quieren es una
relación constructiva. Desde luego, nada de armas.
Pregunta. Sin embargo, también han
vuelto a hacerse oír los terroristas suníes con el atentado en
Mosul.
¿No le preocupa eso?
Respuesta. Los atentados de Al
Qaeda son resultado de la presión a la que están sometidos,
especialmente en Mosul, que es una de las áreas en las que Al Qaeda
ha disfrutado durante mucho tiempo de más margen de maniobra y en
las que, en el último año, se ha concentrado principalmente la
actividad de las fuerzas de la coalición y las Irakuíes. Es una zona
importante desde el punto de vista estratégico, son las rutas hacia
Siria e Irán, y es una región de población mixta. Lo que hicieron el
domingo los terroristas es lo que hacen cada vez que les asestamos
un duro golpe: tratar de pararnos. Creo, además, que este atentado
puede estar relacionado con el hecho de que el embajador Crocker y
yo nos disponemos a dar testimonio ante el Congreso; no quieren que
demos sólo buenas noticias.
Pregunta. ¿Se puede decir que el
país camina hacia la reconciliación?
Respuesta. La situación de la
seguridad ha mejorado mucho. No voy a negar que el domingo fue un
día espantoso, pero quizá lo notamos más porque hay menos días
espantosos que hace ocho meses. El número de atentados ha descendido
un 60% respecto a junio de 2006, el número de muertos civiles ha
bajado un 60% desde diciembre de 2006, y eso es señal de progreso.
No queremos cantar victoria ni hacer celebraciones, porque nos queda
aún mucho por hacer. Todavía tenemos innumerables retos y obstáculos
que superar, pero sí se han dado pasos hacia la reconciliación. La
sociedad Irakuí ha sufrido daños terribles y tardará años en
recuperarse.
Pregunta. Uno de los méritos que se
le reconocen es el de haber involucrado a los suníes en la gestión
de la seguridad.
¿Cómo puede estar seguro de que un día esas personas no volverán a
combatir?
Respuesta. Les estamos dando la
posibilidad de ayudar a mejorar la seguridad en sus comunidades. La
clave de nuestro proyecto es darles un papel en el proceso para que
el nuevo Irak triunfe, en vez de fracasar. Puedo decir que, en
ciertas zonas, es inconcebible pensar que los suníes vayan a
permitir el regreso de Al Qaeda. Al Qaeda ha traído la muerte, la
destrucción y una ideología wahabí que la gente no comparte.
Pregunta. Quizá no llamen a Al
Qaeda, pero podrían volver a luchar contra los chiíes...
Respuesta. Repito, la idea es que
todos intervengan en el éxito del nuevo Irak. Los suníes saben que
se equivocaron al no participar en las elecciones de 2005 y no van a
volver a cometer el mismo error, saben que no pueden tener acceso a
los beneficios de los recursos Irakuíes si no participan en el
gobierno al lado de los chiíes.
Pregunta. ¿Y los chiíes? ¿Están en
contacto con ellos?
Respuesta. Por supuesto. La idea es
aplicar el mismo proceso a todos: abordar los problemas, dialogar,
tal vez gritar, pero no disparar. Se trata de hacer un esfuerzo para
extender el diálogo a todos, incluidos los chiíes, así que también
hablamos con ellos.
Pregunta. ¿Incluido Múqtada al
Sáder?
Respuesta. Mantenemos
conversaciones con su grupo.
Pregunta. Todos estos esfuerzos
podrían resultar inútiles si el Gobierno Irakuí no sigue por la vía
de la reconciliación nacional. ¿Está satisfecho con el trabajo que
llevan a cabo?
Respuesta. No creo que estén
satisfechos ni ellos mismos. Pero están esforzándose por hacer
alguna cosa. Hemos empezado a ver algunos avances desde el punto de
vista político e incluso, ahora, económico: acabo de recibir a una
delegación de empresarios extranjeros que han venido a firmar un
acuerdo con el gobierno, y ésa me parece una buena señal.
Pregunta. ¿Qué situación va a
describir cuando hable de Irak ante el Congreso, dentro de unos
días?
Respuesta. Describiré el nivel de
seguridad sobre el terreno, y el embajador hablará del aspecto
político y económico. Después hablaremos de los retos que todavía
nos aguardan e ilustraremos las recomendaciones que vamos a hacer al
presidente y que, por motivos obvios, no puedo revelar todavía.
Pregunta. Sí podrá decir qué piensa
del debate sobre la reducción del número de tropas que está
desarrollándose en EE UU.
Respuesta. El propósito es reducir
las tropas de aquí a julio, pero la decisión estará muy condicionada
por las condiciones que haya sobre el terreno. No queremos poner en
peligro los objetivos que tanto nos ha costado alcanzar con una
reducción de tropas demasiado rápida.
Pregunta. En los esfuerzos que ha
llevado a cabo, ¿le habría gustado contar con más apoyo de sus
aliados europeos y la OTAN?
Respuesta. Sólo diré que no ha
existido un jefe militar en la historia que no estuviera dispuesto a
dar la bienvenida a más tropas.
Pregunta. Usted ha reescrito el
manual de operaciones; en muchas zonas, junto a los soldados, hay
antropólogos. ¿Cómo y en qué medida ha cambiado el ejército
estadounidense debido a Irak?
Respuesta. Nos encontramos con un
terreno de actuación que ya no era el desierto, sino poblaciones, un
terreno humano. Comprender el entorno es fundamental para lo que
hacemos y por eso pedimos ayuda a los antropólogos, especialmente a
expertos en la cultura árabe e Irakuí. Nuestros soldados han sabido
comprender la complejidad de la situación. A los jefes nos
corresponde dar con buenas ideas, pero la clave del éxito está en
saber hacerlas llegar a quienes la ponen en práctica.
El bloque político Sadr, leal al clérigo chií Muqtada al Sadr,
anunció hoy que no asistirá a ninguna sesión del parlamento Irakuí
hasta que el gobierno del primer ministro, Nuri al Maliki, ordene el
cese de la operación militar en Basora.
“El Bloque Sadr ha decidido suspender su participación en las
sesiones del parlamento hasta el fin de las operaciones contra los
sadristas seguidores de Al Sadr”, dijo el portavoz del grupo, Nasar
al Rubaei, a la agencia de noticias independiente Asuat al Irak
Voces de Irak.
Los seguidores de Muqtada comenzaron ayer una campaña de
desobediencia civil para protestar contra el Gobierno, al que
instaron a responder a sus demandas por lo que consideran el
maltrato a su milicia.
Nasar hizo también un llamamiento a los ciudadanos para que apoyen
esta campaña.
Desde anoche, la ciudad de Basora y sus alrededores son escenario de
violentos combates entre el Ejército Irakuí y los milicianos del
Ejército del Mahdi, fiel a Muqtada, que ya se han cobrado las vidas
de 30 personas y causado 65 muertos.
Muqtada al Sadr ha pedido una solución dialogada y pacífica al
conflicto, aunque ha culpado al Ejecutivo del “derramamiento de
sangre en la ciudad”.
“Tras las violaciones que han perpetrado las fuerzas de ocupación de
la coalición, encabezada por EEUU, desde que entraron en nuestro
país, el Gobierno ha llegado a rebasar el escenario de sangre y
marginación”, se quejó el clérigo.
En abril del año pasado, el Bloque Sadr retiró a sus ministros del
Gobierno Irakuí por la negativa de éste a negociar un calendario
para la retirada de las tropas extranjeras de Irak.
En septiembre pasado, el grupo abandonó la coalición mayoritaria en
el parlamento, la Alianza Unida Irakuí chií, y sus diputados se han
ausentado en repetidas ocasiones de las sesiones parlamentarias.
El clérigo chií Muqtada al Sadr, líder de la milicia el Ejército del
Mahdi, es el principal opositor chií a la presencia de las tropas
extranjeras en Irak. La milicia ha sido acusada de ejecuciones,
secuestros, ataques a mezquitas y hostigamiento a la comunidad suní,
especialmente tras el bombardeo en febrero del 2006 del mausoleo
chií de Samarra.
El Ejército del Mahdi fue creado por Muqtada Al Sadr en 2004 en
respuesta a una gran ofensiva estadounidense contra sus seguidores.
Ese mismo año, la milicia, todavía con escasos recursos, libró
violentas batallas contra las tropas de EEUU en Nayaf, sur de Irak,
y Ciudad Sadr, la populosa barriada de Bagdad que sirve de feudo a
los fieles al clérigo.
Algunos líderes chiíes han promovido después de la caída del régimen
de Sadam Husein la creación de una federación chií que incluya las
nueve provincias de esta comunidad en el sur del país, entre ellas
la ansiada Basora, particularmente rica en petróleo.
En el conflicto por el control de esa eventual federación están
involucrados, además del Ejército del Mahdi, la Asamblea Suprema
Islámica de Irak, encabezada por Abdelaziz al Hakim, y los partidos
Fadhila y Al Dawa, este último el único que no cuenta con su propia
milicia activa.
CINCO AÑOS DE GUERRA IMPERIALISTA
EN IRAK.
SEISCIENTOS MIL IRAKÍES MUERTOS.
MILLONES DE EXILIADOS.
HAMBRE MISERIA, DESPOJOS Y ROBO DE LA RIQUEZA PETROLERA.
ASESINATOS, TORTURAS, DESAPARICIONES Y CÁRCELES.
CUATRO MIL SOLDADOS NORTEAMERICANOS MUERTOS.
AÚN NO HAN ENCONTRADO LAS ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA, QUÍMICAS O
BACTERIOLÓGICAS.
DECLARACIONES DE HABER VENCIDO EN ESTA GUERRA POR PARTE DEL
PRESIDENTE BUSH ENCIMA DE UN PORTAVIONES.
PERO TAL COMO LO HABÍA ADVERTIDO FIDEL CASTRO AL INICIO DE LA
INVASIÓN A IRAK:
ESE PUEBLO ES VALIENTE, GUERRERO, COMBATIENTE.
Y RESISTIRÁ DURANTE SIGLOS SI FUESE NECESARIO.
Toros, donde hablará el Presidente de la República Doctor Tabaré Vázquez en el nuevo acto de masas frenteamplista.
Con esta
actividad el gobierno y la fuerza política procuran retomar la
comunicación con la gente que los votó, y con ello orientar al
electorado en una nueva especie de gira “pueblo a pueblo”, allí en
aquellos lugares del interior donde la información real demora, o
casi no llega a conocerse y por tanto las expectativas e ilusiones
de la militancia sigue casi intacta.
Se puede decir
que el Gobierno y los partidos que lo integran ya están en plena
campaña electoral, dando a conocer los logros y pidiendo otros cinco
años más para seguir “profundizando los cambios a la uruguaya”.
LOS ANUNCIOS POR
PARTE DE ALGUNA FUERZA DE ABANDONO DE LA MESA POLÍTICA HAN TRAÍDO
CIERTO ALIVIO A LOS DIRIGENTES DE LA FUERZA GOBERNANTE.
Y ASÍ LO HAN HECHO
SABER ENTUSIASTAMENTE SIN DISIMULARLO LO MÁS MÍNIMO.
SI SE CONCRETARÁ LA
SALIDA DE LA MESA POLÍTICA DE LOS SECTORES DE IZQUIERDA DEL FRENTE.
BROVETTO AL MENOS SE
AHORRARÍA, DE TENER QUE HACER EL SECRETARIADO.